¿Por qué los astronautas quieren ser funcionarios?

Los niños de tres o cuatro años tienen unas iniciativas extraordinarias en sus cabezas. Si preguntas a una niña o a un niño “¿qué vas a ser de mayor?” siempre te sorprenderá:

-Astronauta, futbolista, cantante, papa, rey…

El sistema educativo europeo y especialmente el español forman demandantes de empleo de alta cualificación. Por eso, cuando crezcan y abandonen el sistema educativo, la mayoría de los niños que soñaban con ser astronauta, papa, rey, futbolista, cantante, inventor… sólo querrán encontrar a alguien que los emplee en aquello de lo que ellos creen que saben. ¿Qué ha pasado en el camino? ¿Qué ha pasado para que quien quería ser astronauta haya acabado aspirando a ser trabajador por cuenta ajena?

Por culpa de ese modelo educativo, la inmensa mayoría de los universitarios termina sus estudios con una actitud incomprensible desde el punto de vista de la nueva sociedad. No se puede salir de la Universidad exigiendo:

-Ya me he licenciado, ¿cómo me va a resolver la sociedad el problema de mi vida? Como tengo un papel que me ha dado una Universidad que me habilita como profesional, yo exijo que me den un trabajo en esa área.

Lo lógico sería que el universitario no salga al mundo laboral como salía su abuelo que, sin haber pasado por ninguna Universidad, decía:

-Aquí están mis brazos, ¿quién me contrata?

El universitario no puede limitarse a cambiar fuerza de trabajo manual por capacidad intelectual y preguntar:

-Aquí está mi cerebro, ¿quién me contrata?

Lo que se espera de la Universidad es que la persona preparada académicamente no pida, sino que ofrezca. Que ofrezca su capacidad de contribuir a una economía más competitiva y productiva, que añada valor y genere empleo.

Nuestros colegios y universidades no forman para la iniciativa, no fomentan una cultura del riesgo razonable, no crean futuros actores de la nueva economía y de la sociedad, sino futuros asalariados en un mercado que acapara para los grandes grupos económicos la capacidad de innovar. Sin la capacidad de innovar de nuestras universidades no se aventura solución verdadera a la crisis. Lo tienen más fácil los países nórdicos que han sabido adaptar su sistema educativo a los retos de la nueva sociedad.

Nuestros colegios y universidades no forman para la iniciativa, no fomentan una cultura del riesgo razonable, no crean futuros actores de la nueva economía y de la sociedad, sino futuros asalariados en un mercado que acapara para los grandes grupos económicos la capacidad de innovar. Sin la capacidad de innovar de nuestras universidades no se aventura solución verdadera a la crisis. Lo tienen más fácil los países nórdicos que han sabido adaptar su sistema educativo a los retos de la nueva sociedad.

El conocimiento que concede una titulación no es garantía de innovación, que es lo que se necesita en la nueva sociedad. El conocimiento es estándar, se da por supuesto. La primera condición para innovar es la actitud, la motivación, la pasión. Y difícilmente se puede tener una actitud innovadora, motivada, apasionada por algo que te interesa si la primera opción que estudias no es la que querías, sino la que te interesaba profesionalmente.

Sería obligatorio que el sistema educativo encontrara el procedimiento para descubrir la actitud, la motivación, la pasión de sus alumnos. Y sería necesario que a la Universidad llegaran aquellos que están deseando desarrollar científicamente la actitud, la pasión, la motivación que le descubrieron y potenciaron en la escuela.

Este texto es parte del último artículo publicado Juan Carlos Rodríguez Ibarra en El País. Rodríguez Ibarra ha sido presidente de la Junta de Extremadura.

Actualmente en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) los IES sólo están obligados a ofertar una asignatura optativa en 3º que fomente la Cultura Emprendedora. ¿En la nueva y primera Ley de Educación de Extremadura (L.E.EX). que actualmente se está elaborando, se aumentará, permanecera igual o se eliminará el fomento de esta Cultura del Emprendimiento que necesita nuestra sociedad actualmente?

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4 Respuestas a “¿Por qué los astronautas quieren ser funcionarios?

  1. A ti que tanto te gusta el señor Ibarra, parece ser que no te paraste a leer su libro?, pues ese texto, o por lo menos la primera mitad del mismo aparece publicado en su libro: “Rompiendo cristales”. Te lo recomiendo.

    Solo es una observación, que conste.

  2. Ya se que viene parte de ese texto viene en su libro, pero es que antes de publicar ese libro yo ya se lo había escuchado decir a Rodríguez Ibarra más de una vez.

    Y te acepto la observación, que conste, solo que te la puntualizo un poco más.

  3. Me parece que el escrito es muy simplista, solamente “tira” toda la responsabilidad al “sistema educativo”.

    No es cierto que el sistema educativo quite al estudiante la capacidad de soñar, es la madurez la que presenta una realidad mas dificil de la que existia en los sueños de niño.

    Ahora bien, si con este escrito se pretende explicar los problemas de crecimiento de un Paìs, desde la falta de iniciativa juvenil, lo correcto seria mejor hacer una critica del porque los “factores de produccion” no son puestos al alcance de estos jovenes desde que son jovenes, de manera que puedan, con ellos, realizar sus “sueños” y quien sabe alguno podria generar crecimiento economico.

    Los jovenes salen de las Universidades sin nada mas que con sus sueños, si les hacen accesible el capital, tecnologia, entre otros “factores de la produccion” pues simplemente cumpliran sus sueños pero sino se hace esto, como sucede ahora, tendran que iniciar su vida productiva buscando quien los emplee.

    El escrito es muy simplista, el capital esta en manos de muy pocos y los jovenes apenas reciben parte de ese capital para comenzar su vida ya no digamos para tomar “riesgos” en cumplir sueños.

    Los sueños nunca se acaban y hay jovenes muy capaces pero sin los recursos en sus manos solamente queda escribir un curriculo, hacer fila, y experimentar frustracion.

  4. La respuesta es muy sencilla. Porque al socialismo fomenta el funcionariado. En el fondo el Sr. Ibarra cuando se pone a pensar en solitario ve la realidad como es, pero a la hora de actuar hace lo contrario. Veo todos los dias como salen pocos pero algun astronauta al mercado y como nuestro sistema se lo carga. El sistema solo se sostiene cuando hay un numero X de funcionarios por cada Y de astronautas. Cuando, como hoy, tenemos 50X funcionarios por cada astronauta, estos ultimos se quedan sin oxigeno y mueren.

    si somos 100
    20% parados
    35% funcionarios
    35% pesionistas

    el 10% lo tienen que poner los astronautas.

    Pero no se preocupen, esto va a terminar pronto. El problema es que de una forma muy dura para todos.

    Aún así admiro a mi expresidente, que como yo ve como el 99% de los jovenes desean ser funcionarios al salir de la universidad.
    Esta es la verdadera crisis de este pais, aunque no se diga.

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